13 Jul 2013

El Gato

*EL GATO*

-Como saber si esta enfermo tu Gato?
Detectar que tu gato está enfermo no es tarea sencilla, ya que vuestra mascota no es capaz de expresar qué le duele y qué no. Pero entonces, ¿qué podemos hacer?
Pese a que vuestra mascota no pueda comunicarse con vosotros y deciros lo que le duele y lo que no, sí podéis detectar algunos síntomas de enfermedades en gatos.
Vamos a ver cómo hacerlo. Afecciones órganos exteriores Los problemas en la piel son más comunes de lo que parece. Con estos problemas tendréis que llevar un mayor
control en el caso de que acostumbréis al gato a salir al exterior. Estas afecciones las podréis descubrir si se rasca en exceso, si tiene calvicies o pierde mucho el pelo y
si tiene la piel hinchada en alguna zona. En cualquier caso podrá significar que tiene algún parásito o le faltan vitaminas. Los problemas oculares los sabréis diferenciar
cuando detectéis alguna inflamación en el párpado. Los problemas en la piel son más comunes de lo que parece. Con estos problemas tendréis que llevar un mayor control
en el caso de que acostumbréis al gato a salir al exterior. Estas afecciones las podréis descubrir si se rasca en exceso, si tiene calvicies o pierde mucho el pelo y si tiene
la piel hinchada en alguna zona. En cualquier caso podrá significar que tiene algún parásito o le faltan vitaminas. Los problemas oculares los sabréis diferenciar cuando
detectéis alguna inflamación en el párpado o en la parte interior (debido a infecciones o a la picadura de algún insecto),  secreciones extrañas (cuidado con esto, pues
querrá decir que tiene alguna infección, puede que se haya rascado con la pata y se ensuciara el ojo), sensibilidad anormal a la luz (cuando notéis que la luz le molesta
especialmente), problemas de visión (esto será previsible a medida que vaya creciendo, pero no será tan normal en el caso de ser joven). Los trastornos auditivos son algo
menos comunes, pero sí más peligrosos, así que no tardéis mucho en llevarle al veterinario al menor síntoma de que algo no marcha bien. Entre los problemas que puede
presentar es que mueva en exceso la cabeza, haciendo notar que algo le molesta o produce demasiadas secreciones. Síntomas bucodentales, cuando tenga problemas
con alguna muela o diente lo notaréis no solo por la falta de apetito sino porque podrá comer masticando solo por un lado de la boca, también por el mal aliento. Los más
comunes suelen ser los problemas digestivos y urinarios, que pueden venir provocados porque alguna comida le dé alergia, tenga alguna infección en estos órganos o tenga
un parásito interno. Esto conllevará a que tenga pérdida de apetito, diarrea, estreñimiento o dificultades para orinar, sangre en las heces o en la orina.Otras complicaciones
comunes suelen estar en los órganos respiratorios, con síntomas que pueden atribuirse a constipados o alergias. Entre los síntomas más comunes están que estornude o 
haga ruidos fuertes al respirar, secreción de mocos o incluso fiebre. Las molestias cardiovasculares podréis detectarlas fácilmente porque sufrirá colapsos o desmayos y le
costará moverse. Aunque también podrá sufrir colapsos, espasmos, etc. por complicaciones en el sistema nervioso. Las afecciones en huesos y músculos pueden tener
varios síntomas según la gravedad de su enfermedad. Podréis encontraros desde que le sea difícil caminar, hasta que rechace el contacto con vosotros en caso de
problemas como la osteoporosis. De hecho cuando se trata de enfermedades degenerativas el animal suele negarse a moverse, por lo que será recomendable que le llevéis
al veterinario lo antes posible.
-Alergico a los Gatos?
Habrás escuchado siempre que lo que provoca la alergia a los gatos es su pelo, pero no es así. Lo que lleva las bacterias dañinas es su saliva. Los mininos tienen unas
glándulas por las que segregan una sustancia (la proteína Fel D1) que se queda impregnada en la piel al lamerse. De ahí que se creyera que la alergia estaba en los pelos,
pero por ejemplo, si eres alérgico y un gato te lame la mano, probablemente te rocíe con la bacteriaSi cada vez que te acercas a un lindo gatito notas un picor en los ojos y
nariz, ganas de estornudar, dificultad para respirar o urticaria en la piel, probablemente seas uno de los desafortunados con alergia a los gatos. Aunque no lo des por
hecho. Lo mejor es que vayas al médico para que te lo confirme y en tal caso te dé algún remedio o medicación. Aunque lo mejor en estos casos es separarse de los
gatos, entiendo que te puedan resultar tan adorables que no puedas. Bueno, si tu alergia no es muy fuerte te podrás permitir tener uno… pero siguiendo unas
recomendaciones muy importantes:
-El gato siempre ha de estar limpito y cepillado, para eliminar la mayor parte de la proteína dañina. También es aconsejable tenerlo siempre en la misma habitación para
que no vaya impregnando toda la casa.
-Tómate la medicación que te recomiende el médico. Probablemente sean antialérgicos y algún medicamento para la afección específica que te dé la alergia.
-La casa siempre limpia. Cuantas menos alfombras, cortinas y cosas donde se pueda quedar pegada la proteína, mejor.
-Como adoptar un Gato callejero?
Lo primero de todo es comprobar si tiene algún collar o algo que signifique que tiene dueño. En tal caso, lo mejor es que lo acerques a alguna protectora o veterinario o bien
te lo lleves contigo pero pongas carteles por las calles de que lo has encontrado, ya que probablemente sus dueños lo estén buscando. En caso contrario, si aparenta ser
un gato vagabundo y abandonado, continúa al siguiente paso para adoptarle. Los gatos callejeros son más propensos a sufrir enfermedades. Es algo lógico, ya que están a
la intemperie, sin cuidados, sin comida sana asegurada y expensos a todo tipo de peligros. Así que nada más hacerte con él, lo que debes hacer es llevarlo a un veterinario
para que le haga un chequeo completo, compruebe si está sano o no y le ponga las vacunas y tratamientos pertinentes. Si estás decidido a quedártelo contigo, también
sería bueno que le pusieras un chip identificativo, para que si se pierde no vuelva a quedarse en la calle y lo puedas encontrar. En las calles, estos gatos se vuelven más
salvajes y violentos para poder sobrevivir de todos los peligros que les acechan. Por lo que cuando te lo lleves a tu casa, deberás darle una buena educación.
Evidentemente será más sencillo si el gato es joven, pero si ya tiene su edad no lo des por imposible, que con esfuerzo y dedicación puedes conseguir que se vuelva
manso como un corderito. Ya con el hecho de llevártelo contigo, el gato sentirá que le estás protegiendo y en cuanto le des comida rica y agua fresquita te lo irás ganando,
y ya cuando vea que tiene una cama blandita para él solo lo harás muy feliz. Siempre te puede salir un gato rebelde, que tenga algún trauma por haber vivido en las calles y
te resulte más difícil domesticarlo. También hay algunos que se han acostumbrado a la vida salvaje y probablemente quieran escaparse. Intenta que se quede pero no les
encierres ni les impidas salir, ya que los gatos, sean domésticos o salvajes, necesitan su independencia y libertad. Si le tienes bien cuidado lo más seguro es que vuelva
en busca de más comida y poco a poco se vaya acostumbrando a la vida doméstica.
-La higiene en el Gato:
A la mayoría de los gatos se les cae el pelo, en especial durante los cambios de estación. Por ello es importante pasarle un cepillo semanalmente y así retirar todo el pelo
muerto y que no se quede flotando por la casa. Esto es muy importante si hay alguien en la casa que sufra alergia a los mininos. También es recomendable hacerlo para
que no se traguen sus pelos y se formen bolas que les puedan causar problemas gástricos. Mientras le pasas el cepillo puedes comprobar que no tenga ninguna herida o
algo extraño en su piel, hazlo de manera suave y si tiene enredos (esto es frecuente en los gatos de pelo largo) no le des tirones que le puedan hacer daño o verá el
cepillado como algo malo y lo rechazará. El mito de que a los gatos no les gusta el agua es totalmente cierto en la mayoría de ellos y por tanto detestan que los bañen.
Pero con un poco de insistencia verán que vas a seguir en tus trece y se resignarán a estar bajo el agua. Frótales con champú para gatos y nunca para personas, porque
tienen un PH diferente y otros elementos químicos que pueden hacerles daño a la piel. Cuando les bañes cuida que les entre la menor cantidad posible de agua en los ojos
y oídos, porque los tienen sensibles y se les pueden infectar. Y al terminar sécales con una toalla y si se dejan, con un secador que no tenga demasiada potencia ni calor.
A parte de estas dos cosas fundamentales, también deberías aplicarle ocasionalmente productos antipulgas y antiparásitos, además de revisar sus ojos y oídos por si tiene
alguna secreción o algo extraño. En tal caso acude al veterinario para que te recomiende algún producto con el que puedas lavárselos y ya de paso que le revise las uñas y
se las corte si están muy largas o te podrá hacer un destrozo en casa con sus garras. Los gatos no son un adorno y si no se tienen bien aseados pueden sufrir
enfermedades o incluso transmitírselas a los humanos.


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