23 Nov 2013

Misterio de Ramses III

*MISTERIO DE RAMSES III*


El misterio de su muerte fue descubierto por un grupo de científicos italianos que encotraron que las envolturas alrededor del cuello de la momia ocultan una herida de 
cuchillo. El faraón, venerado como un dios, encontró la muerte a manos de un asesino, o asesinos, enviado por su esposa, Tiyi, y su hijo Pentawere, el heredero del trono. 
Hasta ahora, las causas del fallecimiento del faraón eran objeto de especulaciones entre los historiadores. Según antiguos documentos como el Papiro Judicial de Turín, 
del año 1155 a. C., los participantes del complot contra Ramsés III trataron de matar al faraón en un intento de golpe de Estado. Sin embargo, estos documentos no 
aclaran si el intento de asesinato concluyó con éxito. Tratando de resolver este misterio Albert Zink, paleopatólogo del Instituto de las Momias y del Hombre de Hielo de 
Bolzano (Italia) y sus colegas escanearon la momia de Ramsés III y sus restos. La tomografía computarizada de la momia de Ramsés III muestró que la tráquea del faraón 
y las arterias principales fueron cortadas con un tajo de 70 milímetros de ancho que casi llegó a la columna vertebral, según los investigadores. 
Los autores del estudio examinaron también la momia conocida como 'screaming mummy' ('momia gritona'), por su boca abierta y expresión estremecida, de un hombre 
desconocido de entre 18 y 20 años que se encuentra junto con Ramsés III en la cámara funeraria real. En el estudio se pudieron encontrar pruebas genéticas de que el 
cadáver tiene relación de parentesco con el faraón e incluso podría ser su hijo, el príncipe Pentawere. 
"Lo especial en él es que fue embalsamado de un modo muy extraño no se le extrajeron los órganos ni el cerebro", explicó Zink. “Y estaba cubierto con una piel de cabra y 
esto es algo que se consideraba impuro en el antiguo Egipto", agregó el científico. Posiblemente se trate de un castigo post mortem. Si es Pentawere, puede haber sido 
forzado a ahorcarse, un castigo considerado en su momento como suficiente para purgar los pecados antes de pasar a la otra vida, aseguran los investigadores.
Las primeras ecografías de su cadáver momificado revelaron que el faraón murió por una herida de siete centímetros de ancho en su cuello. 


La misteriosa muerte de 
Ramsés III fue ocultada durante siglos bajo las vendas que cubrían la garganta de la momia y que no se podían retirar para que el cadáver se preservase. Estos trabajos 
pueden acabar al menos con una de las especulaciones sobre su controvertida muerte. Hasta ahora, las causas del deceso del faraón eran un misterio y ese tema era 
objeto de encendidos debates entre los historiadores. Según antiguos documentos como el Papiro Judicial de Turín, en el año 1.155 A.C. integrantes del harén de Ramsés 
III trataron de matar al faraón en un intento de golpe de estado. Pero lo que esos documentos no aclaran es si el intento de asesinato fue exitoso. Algunos dicen que lo fue, 
mientras que otros relatos de la época insinúan que el segundo faraón de la vigésima dinastía sobrevivió al ataque, al menos por un corto periodo. El Papiro Judicial de Turín 
también habla de cuatro juicios diferentes y enumera los castigos para los implicados en el complot, entre los que estaba una de las dos mujeres conocidas del rey, Tiye, y 
uno de sus hijos, el príncipe Pentawere, posible heredero al trono.
Según ese documento, Pentawere, el único de los muchos hijos de Ramsés III que estuvo implicado en la conspiración, fue declarado culpable en un juicio y 
posteriormente se suicidó. Para tratar de resolver ese misterio momificado, el profesor Albert Zink, paleopatólogo del Instituto de las Momias y del Hombre de Hielo de 
Bolzano (Italia) y sus colegas analizaron la momia de Ramsés III y los restos sin identificar de otro cuerpo que se encontró en la tumba real cerca del Valle de los Reyes de 
Egipto y que se cree que eran de su hijo Pentawere. El equipo, que trabajó en el Museo Egipto de El Cairo donde están ahora los cuerpos, realizó algunas ecografías e 
hizo pruebas de ADN a las momias. Los escáneres de Ramsés III revelaron que el faraón tenía un profundo corte en la garganta de siete centímetros debajo de la laringe 
que pudo provocar su muerte inmediata. Los científicos creen que la herida pudo ser causada por una cuchilla afilada. "Hasta ahora sabíamos poco o nada del final de 
Ramsés III. Hasta ahora, quienes habían examinado su cuerpo habían hecho radiografías pero no descubrieron ningún traumatismo. 


Pero ellos no tenían acceso a los 
escáneres con los que contamos ahora.
Nos sorprendimos mucho con ese hallazgo. Todavía no estamos seguros de que el corte provocara la muerte, pero creemos que fue así", explica el profesor Zink.
"Podría haber sido hecho por los embalsamadores, pero es muy poco probable. No conozco ningún caso así".
Los investigadores, que publicaron su trabajo completo en el British Medical Journal, encontraron un ojo de Horus incrustado en la herida y creen que los embalsamadores 
lo colocaron como un amuleto durante el proceso de embalsamado de la momia.
Por otra parte, las pruebas de ADN mostraron que el cuerpo embalsamado de un joven de unos 18 años era familiar de Ramsés III, probablemente su hijo Pentawere.
"De nuestro análisis genético se extrae que los dos tenían un parentesco cercano. Comparten el mismo cromosoma Y y el 50% del material genético, algo típico en una 
relación padre-hijo", apunta Zink. Cuando analizaron el cuerpo del joven, encontraron que tenía inusuales pliegues y arrugas alrededor de su cuello y que su pecho estaba 
hinchado. Según el investigador, estos procesos se podrían haber producido después de la muerte, una vez que había sido momificado, pero también podría indicar que el 
joven murió ahorcado. Para apoyar la segunda teoría, los investigadores indican que el cuerpo no recibió el habitual proceso de momificación, sino que estaba cubierto con 
piel de cabra en lo que se consideraba un "ritual impuro", algo que creen podría ser un antiguo castigo o la forma como se enterraba a las personas que no formaban parte 
de la realeza.


.Historia:
Hijo de Sethnajt y casado con la reina Isis, continuó durante los treinta años que duró su reinado la labor iniciada por su padre, años antes, con el objetivo de poner fin a los 
momentos de anarquía vividos a la muerte de Siptah. Se dedicó a reorganizar la administración, toda vez que la paz y el restablecimiento del culto ya se habían 
encaminado, y la corrupción estaba desintegrando el país. Esta reforma viene determinada por la división administrativa en clases: funcionarios palaciegos, funcionarios 
provinciales, militares y trabajadores. La economía del país se recuperó rápidamente gracias a la masiva llegada de tributos procedentes de las provincias asiáticas y 
nubias, y el comercio exterior entró en una etapa de plena vitalidad, llegando a tierras egipcias (especialmente desde el país de Punt) productos elegantes y caros que eran 
muy demandados por la sociedad. Este desarrollo económico motivó la recuperación de la fiebre constructora, levantándose nuevos templos y enriqueciéndose los ya 
existentes. La tranquilidad se vio frustrada por las conspiraciones que se vivieron en el periodo final de la vida del faraón. Su visir Atribis intentó acabar con su vida, 
consiguiendo Ramsés escapar sano y salvo. La segunda esposa real, Tiyi, lo intentará de nuevo al ver como su hijo era apartado de la línea sucesoria. A pesar de contar 
con el apoyo de altos funcionarios reales, el complot parece que fracasó ya que se descubrió en el último momento, deteniendo a los conspiradores y llevándolos ante la 
justicia. Poco tiempo después falleció Ramsés III, dejando el trono de Egipto en situación de gran debilidad. Se especula que su muerte fue causada por los conspiradores, 
pues según recientes investigaciones, su momia muestra evidencias de violencia: su garganta fue cortada.3 4
Ramsés IV, hijo suyo y de la reina Isis, le sucedió y prefirió cerrar el asunto: con motivo de su solemne coronación, declaró la amnistía general pero no consiguió detener el 
deterioro del poder real.
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