29 May 2014

Alergia al Polen

*ALERGIA AL POLEN*


La alergia es una reacción de defensa de nuestro organismo que se produce por el contacto con determinadas sustancias externas. Normalmente se producen en 
primavera, pero los niveles de polen de cada tipo varían constantemente. De este modo, según las condiciones climatológicas y otros factores, el efecto del polen puede ser 
más o menos fuerte para los alérgicos. Para conocer a tiempo real los niveles de polen que hay en tu ciudad y otra información sobre alergias, en nuestro widget puedes 
consultar el estado de los diferentes pólenes y algunos consejos para prevenir los molestos síntomas de la alergia.
Con la llegada de la primavera las alergias se hacen notar. La más conocida y extendida es la alergia al polen que debemos combatir de forma natural, y es que en contra 
de lo que muchos piensan, se puede lograr, y para ello vamos a dar algunos consejos en Vitónica, aunque sí que es cierto que es necesario que un médico nos examine y 
determine el grado de alergia que tenemos y si es necesaria o no la medicación, pues muchas veces los remedios naturales solamente disminuyen los efectos, pero no 
solucionan la alergia del todo.
Una de las máximas de toda alergia es evitar que el sistema inmunológico esté débil. Es importante que fortalezcamos las defensas del organismo para así poder 
responder mejor a los ataques que nos llegan del exterior. Para conseguirlo es muy recomendable la ingesta de cítricos como la naranja o la mandarina, que se puede 
comer en zumo o entera. Debido a las grandes cantidades de vitamina C conseguiremos unas defensas fuertes. Una acción similar tienen las infusiones de té de 
echinacea, que nos ayudarán a mantener unas defensas a punto para hacer rente a las agresiones del medio.
Cuando nos ataca la alergia lo primero que se nos resiente es el tracto respiratorio, ya que la reacción del cuerpo es cerrarlo, con lo que nos cuesta respirar. Para mitigar 
esto es bueno realizar sesiones de respiración con vapores de manzanilla o melisa para abrir las vías respiratorias y mejorar nuestro estado. 



Es bueno que los realicemos a 
diario mientras nos dura la alergia, ya que nos ayudarán a limpiar el aparato respiratorio.
La ingesta de alimentos que contengan capsaicina es muy buen remedio para acabar con el malestar provocado por la alergia. Esta sustancia se encuentra en el ajo, y es 
lo que le da ese olor y sabor tan característico. La función de la capsaicina es la de estimular la secreción nasal y así conseguir eliminar la sustancia que nos está 
causando esa alergia. Es la mejor manera de conseguir que el organismo elimine de forma rápida el agente que le está produciendo ese malestar.Realizar limpiezas 
nasales con agua marina o suero fisiológico preparado por nosotros hirviendo agua con sal y bicarbonato y dejarlo enfriar es una buena opción, ya que nos ayudará a limpiar 
las fosas nasales y evitar el picor de éstas y el malestar que generan. Debemos limpiar las fosas nasales y los conductos que comunican con la boca, ya que de esta 
manera conseguiremos eliminar gran parte del malestar que nos causan estas sustancias.


Es importante prevenir el contacto con el alérgeno para disminuir los síntomas de la alergia al polen, especialmente en las épocas de mayor concentración. Para ello hay 
algunos trucos muy útiles:

-Usar humidificadores y aire acondicionado con filtro anti-polen.
-Evitar las actividades al aire libre entre las 5 y las 10 de la mañana y entre las 7 y las 10 de la tarde, periodo en el que la concentración de polen es mayor en la atmósfera.
-Procura permanecer en espacios cerrados cuando el recuento de pólenes sea alto y especialmente en días de mucho viento.
-Usar gafas de sol cuando se salga a la calle para evitar que el polen entre en contacto con los ojos.
-En los viajes en coche mantener las ventanas cerradas.
-Mantener las ventanas cerradas a primera hora de la mañana y al atardecer (el período de mayor polinización).
-Ducharse y cambiarse de ropa al volver a casa (el polen puede haberse depositado sobre el pelo y la ropa).
-Ir de vacaciones a sitios y en estaciones donde haya baja concentración de polen.
- No colgar la ropa al aire libre para secarla (el polen puede acumularse en ella).
-Evitar llevar a cabo actividades que puedan remover partículas de polen, como por ejemplo cortar el césped o barrer la terraza.
-No dormir cerca de árboles o plantas.
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